¿REY, BIRREY O VIRREY?
POR JOSÉ ANTONIO FIDALDO SÁNCHEZ, CRONISTA OFICIAL DE COLUNGA (ASTURIAS)
Estamos ante un caso similar al cantar de «La Parrala»: «que sí, que
sí, que a la Parrala le gusta el vino; /que no que no, que el
aguardiente o el marrasquino; / que sí, que sí, que si no bebe no pué
cantar; / que no, que no, que solo bebe para olvidar».
¿Rey, virrey o birrey?
Veamos una cosa en primer lugar: El prefijo vi- o vice- significa «en
vez de » (ej: vicepresidente); el prefijo bi-, o bis-, significa doble o
dos veces (ej: bicentenario).
Sentadas estas «bases lingüísticas», vayamos a los nuestro.
En las costas y en los mercados asturianos se ofrecen dos tipos de
peces batipelágicos (viven en aguas profundas), familia berícidos, que
responden: uno, al nombre de Beryx decadactylus C, de cuerpo alto y
ovalado, ojos de gran tamaño y color rojo vivo e interior de la boca
rojo pálido, cuya carne es de calidad excelente; otro, con el nombre
científico de Beryx splendens Lowe, de morfología parecida al anterior
pero cuya carne es de calidad inferior y, en consecuencia, también es
inferior su precio en el mercado.
Por tierras avilesinas suelen llamar REY al de máxima calidad (B.
decadactylus) y VIRREY al más humilde; por Gijón llaman REY al humilde y
al grandioso, BIRREY (dos veces rey).
Y, ¡oh dolor!, a ambos también los llaman «palometa encarnada» o
«palometa roja», además de perrey» y «pez rey». Y, ¡oh dolor, de nuevo!,
«danse casos» en los que a algún cliente le «empluman» el menos bueno
por el bueno. Fíjense, por tanto, en la etiqueta informativa.